Hato ganadero de Nicaragua crece sin nuevos mercados

Productores  de nicaragua demandan al gobierno presionar para que se reabran mercados y se busquen nuevos compradores

 

Según el Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex), entre enero y septiembre Nicaragua envió al exterior 87,532 toneladas de carne y despojos bovinos.

Mientras las autoridades agropecuarias celebran que el hato nacional creció a 5.48 millones de reses, representantes del sector ponen en duda las nuevas cifras y lamentan que no se haga nada para abrir los mercados al ganado y a la carne local; de no ser así, eso provocará que los productores se tengan que comer sus reses.

Según medios oficialistas, un nuevo estudio determinó que este año el hato nacional alcanzó 5.48 millones de cabezas y el área de pasto 5.7 millones de manzanas. El IV Censo Nacional Agropecuario (Cenagro, 2011) reportó 4.13 millones de reses y 3.28 millones de manzanas de pastizales.

“Habría que analizar bien todas esas cifras porque, en primer lugar, se vienen registrando situaciones que están afectando al productor ganadero y obligándolo a vender sus hembras, que son las reproductoras del hato, afectando su desarrollo. Además, en los últimos años las consecuencias del cambio climático han dificultado la preñez del ganado, por lo que habría que analizar a ciencia cierta el nivel de preñez del hato”, dice Salvador Castillo, directivo de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic).

Además de poner en duda el nivel de crecimiento del hato, Castillo advierte que aun siendo cierto, eso no es de gran beneficio para el sector, ya que los múltiples problemas de mercado, junto a la falta de financiamiento y el cambio climático, están obligando a muchos ganaderos a comerse sus reses.

Mercados cerrados

“El precio del ganado se ha venido reduciendo. El ganadero recibe cada día menos córdobas, contrario a lo que ocurre con la industria que recibe dólares al exportar la carne. Esta reducción de los ingresos impide que una gran cantidad de productores cumplan con sus obligaciones financieras y los obliga a vender sus reses, incluidas las hembras, para pagar sus deudas”, manifiesta Castillo.

Además de la caída en el precio tanto de la carne como del ganado en pie, el sector enfrenta el cierre de mercados. Al de Honduras, que lleva casi diez años sin que las autoridades hagan nada por reabrirlo, se sumó este año el cierre del panameño y prácticamente también el venezolano, porque de las casi cuarenta mil toneladas anuales de carne que compraba, este año ha reducido los pedidos a menos de tres mil toneladas.

 

Según el Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex), entre enero y septiembre Nicaragua envió al exterior 87,532 toneladas de carne y despojos bovinos por un valor de 381.76 millones de dólares. Dichas ventas son menores a las 92,508 toneladas enviadas al exterior en el mismo periodo del año pasado, cuando generaron 411.10 millones de dólares.

En el periodo de referencia de este año, el precio promedio de venta de los productos cárnicos bajó ochenta dólares por tonelada y se ubicó en 4,360 dólares.

Precio del ganado ha caído 13%

Sin embargo, el dirigente de Faganic asegura que el precio que la industria paga a los ganaderos se ha reducido en 13 por ciento. “El mayor incentivo que puede tener el productor es que le paguen lo que vale su ganado, pero en los últimos meses además del cierre de varios mercados, el precio que paga la industria ha caído en 13 por ciento y eso lo desmotiva a seguir en su actividad y lo obliga a buscar otras que le permitan seguir produciendo, porque los ganaderos también queremos ganar”, asevera Castillo.

A los problemas de mercado de la carne se suma la caída de las exportaciones de ganado en pie. Entre enero y septiembre solo se han enviado al exterior 8,803 reses, es decir, menos de la mitad de las 17,222 que se exportaron en el mismo lapso del año pasado. Además, en 2017 el precio promedio por res fue 952.59 dólares y este año bajó a 810.14 dólares por cabeza.

Para Castillo, de momento lo más importante es que las autoridades se enfoquen en hacer lo necesario para reabrir los mercados de Panamá y Honduras y garantizar la apertura de nuevos destinos a donde pueda enviarse la carne y el ganado en pie que Venezuela ya no compra.

Prácticas proteccionistas

La Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan) considera que las barreras no arancelarias impuestas por Panamá y Honduras a la carne, leche y derivados lácteos contravienen la libre competencia que se da en los mercados donde prevalece el principio de oferta y demanda.

 

“Las prácticas de proteccionismo que brindan las naciones a sus ganaderos son aceptables, siempre y cuando estas medidas no alteren las normativas y acuerdos comerciales suscritos de manera bilateral entre los países de la región y que no contravengan los acuerdos de comercio que suscribieron los países en el marco del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana (DR-Cafta) y el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica”, dice un comunicado de Conagan.

Eliminar barreras

Al llamado de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), que pide a las autoridades enfocarse en la apertura de los mercados para el ganado y la carne, se unió la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan), que a través de un comunicado llamó a las autoridades nacionales y regionales que atienden el mercado común centroamericano eliminar definitivamente “todas las barreras comerciales que desde el 2010 impone Honduras a la carne, leche y derivados lácteos nicaragüenses” y a garantizar que Panamá rectifique una reciente decisión que impone medidas de control a la comercialización de carne bovina procedente de Costa Rica y Nicaragua.

Fuente : La Prensa Nicaragua

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